Para un uso seguro y duradero, se recomienda retirar periódicamente los adhesivos magnéticos y limpiar tanto la parte trasera como la superficie del vehículo.
De este modo se evita que se acumulen suciedad o humedad, lo que podría afectar la adherencia o dañar la pintura a largo plazo.
Según el uso y las condiciones climáticas, puede ser conveniente limpiar cada pocos días o semanas, especialmente en caso de uso intensivo o viajes frecuentes.