Para las matrículas de embarcaciones no existe una tipografía DIN obligatoria. Lo importante no es la fuente concreta, sino la legibilidad desde una distancia adecuada y un contraste suficiente con el casco de la embarcación.
Se recomiendan fuentes claras, sin serifas y con un grosor de trazo suficiente. Las tipografías decorativas o muy estrechas no son adecuadas, ya que pueden resultar difíciles de leer en movimiento, con salpicaduras o bajo condiciones de luz cambiantes.